Experiencia cubana de agricultura urbana en patios mexicanos

  México, 25 feb (PL) El modelo cubano de agricultura sustentable es hoy inspiración en la Ciudad de México, donde patios, terrenos baldíos y parcelas han empezado a transformarse en huertos urbanos.


  Para una urbe como esta, entre las más grandes del mundo, el que se planteara la posibilidad de tener los huertos urbanos parecía para algunos impensable, reconoció Rosa Márquez, titular de la Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades (Sederec) al referirse al tema, en diálogo con Prensa Latina.

  Dijo que para este proyecto de agricultura sustentable a pequeña escala existe un convenio con Cuba. Los técnicos de la isla "vienen regularmente en periodos de seis meses para darle seguimiento y continuidad a este programa".

  Hace cuatro años está en marcha el convenio "con el Ministerio de la Agricultura de Cuba a través del Inifat (Instituto de Investigaciones Fundamentales en Agricultura Tropical)", acotó Márquez.

  Ante la falta de soberanía alimentaria, los problemas respecto al logro de una alimentación sana que ha originado en México un incremento de la diabetes en los niños, la obesidad infantil es importante poder acercar esta posibilidad a la gente de sembrar sus propias hortalizas, apuntó.
 
  Destacó que ya en el estado de Oaxaca se firmó un proyecto de colaboración en el que participan asesores cubanos.

  La construcción del modelo Chilango de agricultura sustentable a pequeña escala a partir de la experiencia cubana ha servido para demostrar que si esto lo podemos hacer en una gran ciudad, entonces es aplicable el método en cualquier lugar, subrayó.

  También Márquez apreció el capital humano en función de otros pueblos y afirmó que esto invita "a recuperar nuestras formas tradicionales de producir de manera sana".

  El ejemplo "que nos ha dado el pueblo y gobierno cubanos es que a pesar de todas las adversidades y situaciones que enfrentan, han podido salir adelante", puntualizó.

  Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la agricultura en esas áreas proporciona alimentos a cerca de 700 millones de residentes en las ciudades, un cuarto de la población urbana mundial.
Por Deisy Francis Mexidor

http://www.prensa-latina.cu/index.php?option=com_content&task=view&id=481596&Itemid=1

Dar mucha más prioridad al desarrollo rural


Algo más que palabras
Dar mucha más prioridad al desarrollo rural

 Para librar a la humanidad de la sombra del hambre hay que promocionar mucho más la actividad agrícola en cada país del mundo, con una cooperación efectiva entre las diversas naciones. La agricultura tiene que ser una industria en crecimiento, y una industria protegida, para abastecer a los nueve mil millones de habitantes que seremos para el 2050. Es el gran desafío que todos los países deben llevar a cabo. Se precisa, para empezar, una mayor protección del suelo para optimizar la nutrición de los cultivos, una mejor gestión eficiente del agua, y del manejo integrado de plagas, enfermedades y malas hierbas.


Por desgracia, la agricultura sigue siendo todavía infravalorada. Faltan estímulos para que den al desarrollo rural el lugar que le corresponde. Trabajar la tierra es tan importante como cualquier otro trabajo. De ahí la importancia del asociacionismo rural como un elemento significativo para el desarrollo del colectivo de trabajadores. La Unión Europea, que es el principal importador mundial de productos alimenticios y el mayor mercado de alimentos procedentes de los países en desarrollo, puede servir como ejemplo en el mundo para ayudar a los agricultores; no en vano, gracias a la unión de países, se  han podido potenciar ayudas directas al campesino para que pueda vivir más dignamente, pero a cambio debe cumplir el sector agrícola con una serie de normas sobre higiene de instalaciones, biodiversidad y conservación del paisaje, mejora de los productos en cuanto a calidad, haciendo hincapié en prácticas sostenibles.

No se puede obviar el trabajo de los pequeños agricultores, que cumplen desde luego un papel fundamental en el crecimiento económico y la seguridad alimentaria. Hay que permitirles y ayudarles a que puedan desarrollar su potencial, mediante acceso a mejores recursos, a mercados e incentivos, para que en verdad puedan transformar sus propias comunidades, sus personales vidas y, en suma, el mundo mismo. El referente europeo ahí está, celebrando este año el cincuenta aniversario de la implementación de la Política Agrícola Común (PAC), una piedra angular del proceso de integración europea que ha brindado cinco décadas de suministro seguro de alimentos y un campo lleno de vida a los ciudadanos europeos, como ya dije.

En cualquier caso, la falta de justicia en la repartición de la propiedad de la tierra y las políticas aplicadas en el mundo, siguen obstaculizando el desarrollo agrícola. Los salarios agrícolas son de los más bajos, que junto a la poca rentabilidad de las pequeñas empresas rurales, hace que el sector no despunte. Sin duda, la caída de las rentas agrícolas afecta duramente a los pequeños productores, hasta el punto que muchos agricultores no quieren trabajar por más tiempo en el campo. Para dar prioridad al desarrollo rural en todo el mundo, son necesarios cambios radicales y urgentes, sobre todo prestando una atención particular al papel crucial que tiene la mujer en la tarea agrícola. No olvidemos que dependemos, en buena parte, del campo para vivir. Y que se va a precisar más producción para alimentar más bocas.

El Nuevo Diario

Dar mucha más prioridad al desarrollo rural

Para librar a la humanidad de la sombra del hambre hay que promocionar mucho más la actividad agrícola en cada país del mundo, con una cooperación efectiva entre las diversas naciones. La agricultura tiene que ser una industria en crecimiento, y una industria protegida, para abastecer a los nueve mil millones de habitantes que seremos para el 2050. Es el gran desafío que todos los países deben llevar a cabo. Se precisa, para empezar, una mayor protección del suelo para optimizar la nutrición de los cultivos, una mejor gestión eficiente del agua, y del manejo integrado de plagas, enfermedades y malas hierbas.
Por desgracia, la agricultura sigue siendo todavía infravalorada. Faltan estímulos para que den al desarrollo rural el lugar que le corresponde. Trabajar la tierra es tan importante como cualquier otro trabajo. De ahí la importancia del asociacionismo rural como un elemento significativo para el desarrollo del colectivo de trabajadores. La Unión Europea, que es el principal importador mundial de productos alimenticios y el mayor mercado de alimentos procedentes de los países en desarrollo, puede servir como ejemplo en el mundo para ayudar a los agricultores; no en vano, gracias a la unión de países, se  han podido potenciar ayudas directas al campesino para que pueda vivir más dignamente, pero a cambio debe cumplir el sector agrícola con una serie de normas sobre higiene de instalaciones, biodiversidad y conservación del paisaje, mejora de los productos en cuanto a calidad, haciendo hincapié en prácticas sostenibles.
No se puede obviar el trabajo de los pequeños agricultores, que cumplen desde luego un papel fundamental en el crecimiento económico y la seguridad alimentaria. Hay que permitirles y ayudarles a que puedan desarrollar su potencial, mediante acceso a mejores recursos, a mercados e incentivos, para que en verdad puedan transformar sus propias comunidades, sus personales vidas y, en suma, el mundo mismo. El referente europeo ahí está, celebrando este año el cincuenta aniversario de la implementación de la Política Agrícola Común (PAC), una piedra angular del proceso de integración europea que ha brindado cinco décadas de suministro seguro de alimentos y un campo lleno de vida a los ciudadanos europeos, como ya dije.
En cualquier caso, la falta de justicia en la repartición de la propiedad de la tierra y las políticas aplicadas en el mundo, siguen obstaculizando el desarrollo agrícola. Los salarios agrícolas son de los más bajos, que junto a la poca rentabilidad de las pequeñas empresas rurales, hace que el sector no despunte. Sin duda, la caída de las rentas agrícolas afecta duramente a los pequeños productores, hasta el punto que muchos agricultores no quieren trabajar por más tiempo en el campo. Para dar prioridad al desarrollo rural en todo el mundo, son necesarios cambios radicales y urgentes, sobre todo prestando una atención particular al papel crucial que tiene la mujer en la tarea agrícola. No olvidemos que dependemos, en buena parte, del campo para vivir. Y que se va a precisar más producción para alimentar más bocas.
Escritor
corcoba@telefonica.net
Para librar a la humanidad de la sombra del hambre hay que promocionar mucho más la actividad agrícola en cada país del mundo, con una cooperación efectiva entre las diversas naciones. La agricultura tiene que ser una industria en crecimiento, y una industria protegida, para abastecer a los nueve mil millones de habitantes que seremos para el 2050. Es el gran desafío que todos los países deben llevar a cabo. Se precisa, para empezar, una mayor protección del suelo para optimizar la nutrición de los cultivos, una mejor gestión eficiente del agua, y del manejo integrado de plagas, enfermedades y malas hierbas.
Por desgracia, la agricultura sigue siendo todavía infravalorada. Faltan estímulos para que den al desarrollo rural el lugar que le corresponde. Trabajar la tierra es tan importante como cualquier otro trabajo. De ahí la importancia del asociacionismo rural como un elemento significativo para el desarrollo del colectivo de trabajadores. La Unión Europea, que es el principal importador mundial de productos alimenticios y el mayor mercado de alimentos procedentes de los países en desarrollo, puede servir como ejemplo en el mundo para ayudar a los agricultores; no en vano, gracias a la unión de países, se  han podido potenciar ayudas directas al campesino para que pueda vivir más dignamente, pero a cambio debe cumplir el sector agrícola con una serie de normas sobre higiene de instalaciones, biodiversidad y conservación del paisaje, mejora de los productos en cuanto a calidad, haciendo hincapié en prácticas sostenibles.
No se puede obviar el trabajo de los pequeños agricultores, que cumplen desde luego un papel fundamental en el crecimiento económico y la seguridad alimentaria. Hay que permitirles y ayudarles a que puedan desarrollar su potencial, mediante acceso a mejores recursos, a mercados e incentivos, para que en verdad puedan transformar sus propias comunidades, sus personales vidas y, en suma, el mundo mismo. El referente europeo ahí está, celebrando este año el cincuenta aniversario de la implementación de la Política Agrícola Común (PAC), una piedra angular del proceso de integración europea que ha brindado cinco décadas de suministro seguro de alimentos y un campo lleno de vida a los ciudadanos europeos, como ya dije.
En cualquier caso, la falta de justicia en la repartición de la propiedad de la tierra y las políticas aplicadas en el mundo, siguen obstaculizando el desarrollo agrícola. Los salarios agrícolas son de los más bajos, que junto a la poca rentabilidad de las pequeñas empresas rurales, hace que el sector no despunte. Sin duda, la caída de las rentas agrícolas afecta duramente a los pequeños productores, hasta el punto que muchos agricultores no quieren trabajar por más tiempo en el campo. Para dar prioridad al desarrollo rural en todo el mundo, son necesarios cambios radicales y urgentes, sobre todo prestando una atención particular al papel crucial que tiene la mujer en la tarea agrícola. No olvidemos que dependemos, en buena parte, del campo para vivir. Y que se va a precisar más producción para alimentar más bocas.
Escritor
corcoba@telefonica.net

Nuevas variedades permiten cosechar fuera de ciclo en RD

Por Martín Polanco
  Los tiempos en que algunos frutos se conseguían solo determinadas épocas del año quedan atrás cada vez más. La introducción de nuevas variedades y los mismos cambios climáticos posibilitan hoy consumir, por ejemplo, un mango fuera de su ciclo tradicional de producción.
  En el pasado, gran parte de los rubros agrícolas tenían tiempos específicos para cosecharlos (especialmente las frutas). A veces los meses variaban ligeramente según las zonas geográficas, pero en definitiva, la gente sabía más o menos cuándo estaría “de coger” un aguacate, un mango, una guayaba o una guanábana.
  Cuando en República Dominicana existía solo el aguacate criollo (el que la gente conoce de antaño) la oferta era desde agosto hasta la mitad del mes de noviembre del mismo año. Actualmente las variedades introducidas, especialmente para exportación, tienen un rango amplio de producción, que comienza desde el 15 de junio de un año hasta el 30 de marzo del siguiente año. De manera que el aguacate solo está ausente de las comidas dominicanas entre abril y mayo.
  El productor Gustavo Florentino y la investigadora del Instituto de Investigaciones Agropecuarias y Forestales (Idiaf), Daysi Martich, tienen una explicación para ese fenómeno. “Se trata, en algunos casos, de variedades que tenemos en el país que se cosechan un poco más temprano o un poco más tarde”, dice Florentino. “Y son para distintos momentos de cosecha”, expone Martich.
  Florentino aclara que “no se trata necesariamente  de modificaciones genéticas, sino de nuevas variedades”.
  El ingeniero Damián Andújar –experto en temas agrícolas- explica que hay variedades más tardías o más tempranas que otras. “Lo que se procura es tener mejor mercado y producir el aguacate en los tiempos que no es normal en esa fruta”.
  Las tierras más propicias para la siembra de aguacate están básicamente en el Sur (San Cristóbal, Baní, sobre todo en la parte alta); San José de Ocoa, Azua, Pedernales y Padre Las Casas entre otras); y en zonas del Cibao, según Andújar. No quiere eso decir, que en otras zonas no haya cultivos. Cosechar fuera de época o de ciclo, en el caso del aguacate, no conlleva mayor costo que en tiempos normales, pues se trata de variedades diseñadas para eso.
  En el país hay cerca de 9,000 productores de aguacate, según datos del Clúster de Aguacate.
  En el caso del mango se han introducido variedades también de diferentes momentos de cosecha, la mayoría de ellas exportables. A esos tipos de mangos se les hace inducción de flora, es decir, que se adelanta más el proceso de floración para que entren al mercado en momentos de alta demanda del producto. Además, se ha introducido la técnica de poda, en la cual el Instituto de Investigaciones Agropecuarias y Forestales (Idiaf) ha intervenido. Entre los tipos de mangos de calidad y condiciones para exportación están: Tommy atkins, Keith, gota de oro, banilejos, puntica y yamaguí.
  Se trata de variedades ubicadas en zonas con verdadero potencial para producir. Básicamente están en Azua, Baní y San Cristóbal.
De guanábana, lo normal era ver la producción entre septiembre y diciembre de cada año.

 El productor Mario Velásquez sostiene que “hoy día no es así, pues ha habido un cambio en el régimen de lluvia y otros aspectos de importancia para la producción”. “Ahora mismo hay una fuguita de guanábana que uno entiende que no es normal”.
 Tiempo recuperado en la caña
  En el caso de la caña de azúcar, el ciclo de cosecha se había perdido en años anteriores, no porque se hayan introducido variedades nuevas como en el mango, aguacate o guanábana, sino por otras circunstancias.
  El presidente de la Federación de Colonos Azucareros (Fedoca), Bernardo Díaz Matos, sostiene que “por una serie de cuestiones que se daban la mayoría de ingenios comenzaba la zafra en tiempos no adecuados” (a veces en febrero o marzo, cuando lo correcto es que lo hagan entre noviembre y diciembre del año anterior).   Para la zafra de este año los ingenios comenzaron bien (entre finales de noviembre e inicio diciembre), lo que permitió que cuando llegaron los aguaceros de finales de mayo los centrales azucareros tuvieron que cerrar su zafra, pero ya se había molido la mayor cantidad.
  La producción de caña fuera de ciclo se mantuvo por cinco o seis años, con excepción de los ingenios Barahona y Central Romana, que nunca fallan al comenzar en tiempo récord, según el presidente de Fedoca. “Trabajar dentro del tiempo adecuado permitió que los ingenios tuvieran buena producción y pudieran dejar caña para el empalme de la próxima zafra 2011-2012. Al comenzar la producción de caña fuera de ciclo se corren varios riesgos”, apuntó el colono.
 Fuente: El Caribe

Comercio Justo: modalidad de pagar más para “ayudar”

  A República Dominicana ingresan cada año más de US$9.0 millones (más de RD$342.9 millones) como beneficios que obtienen los productores a través de la modalidad “Comercio Justo”,  en los distintos renglones e instituciones certificadas para participar en ese capítulo.
  El Comercio Justo es un sistema comercial en el cual los consumidores pagan un poco más caro que en el mercado común por productos que compran, y que han sido previamente certificados en esa categoría. El dinero que genera esa diferencia de precio es utilizado en el desarrollo de la vida de los productores más pobres del renglón que se trate, del medioambiente, de los trabajadores o de la propia comunidad.
  Significa, por ejemplo, que si un plátano cuesta -en términos reales- cinco pesos, el consumidor está dispuesto a pagar siete, para que los dos pesos de diferencia vayan a una obra de bien social o comunitaria. Esos dos pesos que pagó por encima el adquiriente del plátano, supongamos en un supermercado, los recibe luego el suplidor original (el productor), bajo el compromiso de que los invertirá en las áreas citadas.
La modalidad Comercio Justo funciona principalmente a través de asociaciones de productores agrícolas o de fabricantes de mercancías, certificados por el sello internacional “Fairtrade”, previa evaluación de una serie de requisitos que deben cumplir.
  Las tiendas o supermercados que participan también deben certificarse. De República Dominicana las asociaciones que venden a través del Comercio Justo, a nivel internacional, son de cacao, café, banano y naranja. Se espera que entren más rubros. O sea, que en este caso, el “sobreprecio” para beneficiar obras y respaldar la producción a este país lo están pagando consumidores extranjeros.
  “Internamente falta trabajar mucho para crear conciencia a través de campañas publicitarias en la gente, de que puede pagar más por lo que consume, para beneficiar a otros que necesitan respaldo”, sostiene Luis Bonilla, asesor de la Asociación Dominicana de Productores de Banano (Adobanano). El Comercio Justo,  que comenzó en Europa, se ha extendido hacia Estados Unidos, Japón y Canadá, o sea, está presente en cuatro economías desarrolladas.
  En Europa hay 3,000 tiendas de Comercio Justo, la primera abrió sus puertas en Holanda en 1969, de acuerdo a informes obtenidos en varias páginas de la web que tratan el tema.
  La garantía de que “el dinero que estoy pagando por lo que compro no irá a parar a los bolsillos de algún vivo” la ofrece el Fairtrade, que tiene un equipo de inspectores que se desplazan a los sitios para comprobar que las personas acogidas al programa están cumpliendo con una serie de requisitos y estándares, como la higiene y limpieza.
  El sector bananero dominicano recibe, vía el Comercio Justo, unos RD$25 millones mensualmente, es decir, RD$300 millones por año, por concepto de un “premio” de un dólar por cada caja exportada, según informes de Adobanano.
  Con esos recursos se han hecho inversiones locales –especialmente en la Línea Noroeste- en mantenimiento de escuelas, salas de tarea, en centros comunales y en respaldo a la iglesia y el deporte.
  En el caso de los productores de cacao, generan alrededor de un millón de dólares anual, por el citado premio. La información la ofreció Isidoro de la Rosa, presidente de la Confederación Nacional de Cacaocultores (Conacado), una institución que representa  alrededor de 10 mil pequeños productores de cacao y certificada para Comercio Justo desde 1995.
  Los cafetales abrieron las puertas
  En RD, la Federación de Caficultores fue la primera certificada dentro del Comercio Justo, en el renglón de café y té. Luego entró cacao y banano, según Rufino Herrera, presidente de la Confederación Cafetalera Dominicana (Concafed). “Las  organizaciones cafetaleras se han mantenido gracias al Comercio Justo”, observa Herrera.
  El productor rememora algunas épocas en las que el café ha caído de precio en el exterior y “ese hueco” para los exportadores ha sido llenado con el Comercio Justo. “Hubo un tiempo que los precios bajaron hasta a US$46 y nosotros vendiámos a US$117. A partir de ahí cuando el precio del café sube, tenemos 10 dólares de premio”, expone Herrera.
  Los exportadores de café reciben anualmente unos US$80,000 (RD$2.9 millones) vía el Comercio Justo. El volumen del dinero no es tan elevado como en banano, pues estos últimos exportan semanalmente y por cada caja de ese rubro el premio es de un dólar.
  Instituciones se interesan
  El presidente de Concafed, Rufino Herrera, dijo a El Caribe que en RD hay instituciones que comienzan a interesarse por el tema del Comercio Justo.
  Citó que los productores de café han sostenido reuniones con el Instituto de Protección de los Derechos del Consumidor y con la diputada Guadalupe Valdez. “Todo parece indicar que hay interés en el tema”, expuso Herrera.
  En el país hay perspectivas de que en lo adelante se incorporen a la modalidad rubros como el mango, el aguacate y la miel de abeja. Dependerá de cómo se organicen los productores de esos renglones.
Fuente: blogs.elcaribe.com.do

PRIMER FORO SOBRE LA MODIFICACION A LEY DE ALQUILERES: VENTAJAS Y DESVENTAJAS

  El viernes 8 de julio 2011  se celebro en la Biblioteca  Pedro Mir de la Universidad Autónoma de Santo Domingo  “UASD”  el primer FORO SOBRE LA MODIFICACION  A   LEY DE  ALQUILERES: SUS VENTAJAS Y DESVENTAJAS.

  Los  panelistas invitados fueron, el Ingeniero  Paino Abreu  Collado, Administrador General del Banco Agrícola,  La  Dra. Angelina Biviana Riveiro, por la Asociación nacional de Jóvenes Empresarios  (ANJE)   y el Lic. Domingo A. Núñez  Polanco, de SISAGRO  Y COOPSISAGRO, en representación  del sector cooperativo Agropecuario.

  La actividad fue organizada por las cooperativas: BAGRICOOP, COOPNAPA, COOPROUASD, COOPSISAGRO, SEACOOP, COOPRESERVAS Y LA ONG SISAGRO.

  En el  primer FORO SOBRE LA MODIFICACION  A   LEY DE  ALQUILERES: SUS VENTAJAS Y DESVENTAJAS, hubo una amplia representación  del movimiento Cooperativo  nacional, representantes de alrededor de cuarenta cooperativas. El Lic. Jorge Méndez Pérez, Presidente de COOPHERRERA, estuvo en representación del señor Julio Fulcar quien es el presidente del Consejo Nacional de Cooperativas CONACOOP.  Una nutrida comisión de la junta de regante de la región sur representada por los señores, Mario Segura, Juan Félix  y Ramón Martínez, El movimiento campesino y de productores de la región este  estuvo representado por el connotado dirigente agrario Domingo Vilorio y le acompañaron la dirigente campesina Gertrudis Miledi Carrasco, el dirigente agrario Don Gollo Rosario   y el dirigente social Julián Mota. Por el sector de los comerciantes detallista estuvo el señor Ricardo Rosario, representando  una nutrida comisión que le acompaño. Por la Universidad Autónoma de Santo Domingo estuvo el Lic. Antonio Ciriaco, Director del instituto de investigaciones socio-económicas de la UDSD; en representación de  la RED MOVIMIENTO SOCIAL INTEGRADO, estuvieron  los señores: José  Manuel Brito, Santiago Sánchez Lebrón, Bienvenido Castillo Perdomo, Jean  Luis Piña, Yarleny Báez y Carla Paola Montas. Por la Biblioteca Nacional estuvo, su Director Diomedes Núñez Polanco, en Representación del  INSTITUTO AGRARIO DOMINICANO, estuvo el Lic. Ramón Alvarado, Director de la gerencia de desarrollo Social del IAD.  Los  Licenciados Ramón Fernando Reinoso y José Gregorio González  acompañados de una amplia comitiva estuvieron  en representación de las  JUNTAS DE FAMILIAS POR UNA COMUNIDAD  DIGNA.

  Además de estas representaciones  de diversas instituciones y sectores en  el  primer FORO SOBRE LA MODIFICACION  A   LEY DE  ALQUILERES: SUS VENTAJAS Y DESVENTAJAS, hubo también la asistencia de un nutrido grupo personas de diversas procedencias: Profesores Universitarios, Personas vinculadas a la actividad agropecuaria y una buena representación de la juventud Universitaria de la UASD. Por el movimiento social de varios Distrito Municipales de Santo Oeste estuvieron Joan Ortiz y el dirigente deportivo Edgar Cuevas, entre  otros.

  La ponencia del Lic. Domingo A. Núñez Polanco  en el  primer FORO SOBRE LA MODIFICACION  A   LEY DE  ALQUILERES: SUS VENTAJAS Y DESVENTAJAS   fue  muy comentada y al decir de muchos de los allí presente dio en la diana del problema vinculante entre el proyecto de reforma a la ley de alquileres y  el rescate y activación de la agropecuaria nacional. En tal sentido, para el interés de nuestros lectores le presentamos la referida ex ponencia del Lic. Núñez Polanco.

  INTRODUCCION

  En esta tierra de hermosos  valles y montañas.
Con gran potencial agrícola, dotado por la naturaleza con suelos de gran fertilidad aptos para cultivos en los diferentes rubros agropecuarios.
  Tierra de grandes hombres y mujeres que han llenado de gloria el camino hacia las luchas libertarias en defensa de las causas más nobles y justas de la nación dominicana.
En esta patria nuestra, Patria de nuestros amores y desvelos.
  Por ese amor a nuestra tierra, a eso que los Bolivianos llaman en su idioma ancestral: “LA PACHA MAMA”   o madre tierra.
  Por eso estamos reunidos hoy aquí. Por amor a la patria y hacer causa común por un reclamo justo y necesario.

  Este hermoso panorama, podría ser muy bien descrito por el mas lego de los poetas dominicanos.
Pero, de lo que se trata,  parodiando una frase de un viejo político dominicano: “lo importante no es abrirle el pico a la ave para que cante, sino para que coma”.   

  Vamos a hablar entonces del verdadero sujeto de nuestra realidad,  el hombre del campo dominicano, el pequeño y mediano productor agrícola.
 Aquel, que desde hace mas de 200 años ha vivido en la exclusión, fuera de los canales institucionales de acceso al crédito agropecuario, salvo el pequeñísimo grupo que ha  podido  tener acceso al B.A.
  Quiero que sepan,  que aquí en el país, desde los tiempos de la colonia se ha canalizado crédito para financiar la producción de bienes primarios.
Ahora bien,  quienes creen ustedes que se han beneficiado  de esos recursos en calidad de financiamiento a la producción. Claro, lo sabemos.

  Y no van a parar,  precisamente a la gran mayoría de hombres y mujeres que con el día a día, sol a sol,  labran la tierra con su sudor y esfuerzo para garantizar a nuestra población seguridad alimentaria.
El 87% de los alimentos de origen Agropecuarios  que se consumen en el país, son generados por nuestros productores nacionales.

  Pero, hay algo mas, de ese 87%, el 64% es aportado por los pequeños y medianos.
A esos mismos,  pequeños y medianos  productores agrícolas  es que se  propone  beneficiar el proyecto de modificación  de la ley existente   de alquileres.

  El sector de las cooperativas agropecuarias, profesionales, y de empleados, asociaciones campesinas y juntas de regantes,  en alianza estratégica con el banco Agrícola en este proceso de lucha por la aprobación por parte del Congreso Nacional del proyecto de modificación a la ley de alquileres, manifiesta  que este proyecto es una pieza clave, fundamental, complementaria, a las reformas que se hacen impostergables en el sector agropecuario Dominicano.

  No admite más espera, no sólo por la incapacidad que en las entidades se han reflejado a través del tiempo, acusando un nivel progresivo de deterioro, sino también por la imposibilidad concreta de responder a las condiciones y exigencias de un entorno nacional e internacional cambiante, complejo y diverso.
 En tal sentido, entendemos que   existen suficientes elementos y sólidos argumentos para pensar que en la actualidad es tiempo de abordar el problema de la democratización del crédito agropecuario en la República Dominicana y eso solo es posible, en el corto plazo, empoderando  al Banco Agrícola de mecanismos y herramientas de base legal que le permitan captar recursos permanentes y estables a bajos costos financieros. El mecanismo a la vista para  tales fines, en lo inmediato es el proyecto de modificación de la ley de alquileres.

  Las altas tasas de interés, el escaso o casi nulo financiamiento de largo plazo de la banca comercial formal, unido a la falta de recursos económicos con que opera el Banco Agrícola, es uno de los problemas y amenazas principales que confronta el sector agropecuario dominicano, limitando seriamente sus posibilidades de reconversión tecnológica y productiva, para crear las condiciones de  una economía competitiva , rentable y viable,  garantizando  así  la seguridad alimentaria a la población dominicana.

 Los productores, prácticamente de todos los rubros se encuentran descapitalizados, sin liquidez y sin rentabilidad, lo que significa inhabilitados para poner en marchas sus unidades productivas en el corto y mediano plazo, situación que puede tornarse en un desabastecimiento de alimentos para la población con su secuela de turbulencias sociales.

 En ese contexto, en el que se desenvuelve la economía  agropecuaria, la democratización del crédito, es imprescindible e impostergable, vale decir, abrir las ventanillas de préstamos, a bajos intereses, a cientos de miles de pequeños y medianos productores. 

  Al decir del  Banco Agrícola, la demanda total estimada de crédito para el año 20011 ronda unos RD$40,000 millones de pesos frente a una oferta total de RD$15,000 millones.
¿Ustedes saben que significa eso? 

 Que alrededor del 60% de las necesidades de financiamiento para la actividad Agropecuaria no se verán  cubiertas a través de las instituciones financieras, tanto de la banca comercial, como del propio Banco Agrícola.
  Pero, eso no se queda ahí, es precisamente, por este déficit de oferta de crédito agropecuario, es lo que  origina, en gran medida,  una de las tragedias que hacen inviable el campo dominicano.
Ocurre, que en este escenario, regularmente se dan dos situaciones: por un lado aquellos productores que ante la falta de recursos deciden abandonar la actividad productiva y emigran hacia las zonas urbanas en busca de otros medios de subsistencia, pero por el otro lado tenemos aquellos, que asumen un nuevo riesgo que es el de obtener el crédito de fuentes no formales, a tasas de interés prácticamente de usura. En este dilema, estos últimos, terminan cayendo, “en la trampa financiera” como muy atinadamente   ha conceptualizado, este nefasto fenómeno, el distinguido Ing. Paino Abreu Collado, administrador general del Banco Agrícola. 

  En la década de los ochenta (llamada por la CEPAL la década perdida),  el panorama mundial se tornó cambiante y complejo en todos los órdenes, modificándose el cuadro de la vida económica, social, política e internacional.

  Como consecuencia de esos cambios y transformaciones, en América Latina se inició un proceso de ajuste estructural, asociado a los problemas de la deuda externa, la política cambiaria, el gasto público, los desequilibrios fiscales y externos, la inflación y las tasas de interés internacionales. Posteriormente, en los años noventa, los programas de ajuste dan paso a un proceso de transformación estructural concebidos para una acción de más largo plazo, que implicaba el establecimiento de cambios en el aparato económico y en la esfera institucional. Ya  para entonces el proceso de la globalización había  arropado  las relaciones económicas y al crecimiento de las economías internas, con una fuerte interconexión  con los mercados internacionales.
  En este proceso globalizante de la economía a escala mundial, la dominicana no fue ajena a sus efectos, y muy particularmente el sector agropecuario.
Es decir, el entorno internacional en el que se desenvuelve el sector agropecuario nuestro, ha sufrido una profunda y rápida modificación la cual obliga a repensar una nueva visión para el desarrollo  de este país.
 Debo decirle que estamos tarde. 

  Pero vamos ampararnos en una popular expresión del pueblo que dice: “Dios aprieta, pero no ahorca”.
El 5 de febrero de 1988 fue aprobada la ley 17-88, que modificaba la ley 43-14 del 22 de octubre 1955 sobre los anticipos de alquileres.
Hoy 24 años después persisten las mismas razones que motivaron aquella modificación a la ley de alquileres de 1955.
 De una cartera consolidada de RD$ 255,194 millones prestada por los agentes financieros a todos los sectores, el agropecuario sólo recibió RD$11,370 millones, para un 4% del total. 52% de estos RD$11,370 millones fueron colocados por el BAGRICOLA. Mientras  que la banca comercial privada sólo participó con el restante 46%. Obviamente, el Banco Agrícola tiene una importancia capital en el financiamiento del sector.

 Pero este exiguo 4% de la cartera de crédito consolidada no es suficiente ni remotamente para: adquisición de tecnologías, financiar el proceso de reconversión a que tiene que ser sometido el sector para enfrentar los retos de los Acuerdos de Libre Comercio firmados por el Estado Dominicano.

  El no cumplimiento de la ley actual de alquileres por los sectores vinculantes, se ha traducido  en  un estancamiento de las inversiones y de la creación de nuevos empleos en la zona rural, produciéndose un flujo migratorio del campo a la ciudad impactando en forma negativa en el Producto Interno Bruto Agropecuario, la producción de materia prima para las industrias, una merma del flujo hacia los sectores comerciales, una cuasi paralización del sector inmobiliario, una mengua incesante en los servicios y por ultimo un descenso en la generación de divisas. 

  La aprobación del proyecto de modificación de la ley de alquileres por el honorable Congreso Nacional generaría un flujo de recursos económicos de alrededor de unos RD$30,000 millones de pesos, los cuales estarían a disposición del sector agropecuario a una baja tasa de interés y a un plazo acorde con su ciclo de cultivo.

  Señores, ustedes no se imaginan el impacto socio-económico que significa rescatar la capacidad crediticia del BAGRICOLA  con suma igual.

  La importancia social del sector radica en la democratización del crédito.
  El  cual llegaría a beneficiar a 242,956 productores de los cuales 192,396 son del sector privado y 50,560 son productores asentados bajo el esquema de la Reforma Agraria.

  La situación de la pobreza en el ámbito rural es uno de los desafíos más importantes de los que debe enfrentar el país a corto, mediano y largo plazo.

 Ante una posible crisis alimentaria global, las poblaciones pobres rurales serían las más vulnerables por lo que se requiere la implementación de medidas que mitiguen el impacto de esta posible crisis.

  Posición

  El movimiento cooperativo agropecuario, de profesionales y empleados, A si como el movimiento campesino organizado, asume en toda su parte los planteamientos del Banco Agrícola en la persona de su máximo ejecutivo, en cuanto al proyecto de modificación de esta ley.
Por otro lado sugerimos entre otras cosas lo siguiente:

1-      Que se establezcan normas para que hayan topes a los montos prestables  acordes con las necesidades de cada región.

2-      Que abarque rubros agrícolas no tradicionales, no atractivo a la banca tradicional u otros intermediarios financieros.

3-      Que se evalué el impacto social de cada proyecto a financiar ya que el efecto multiplicador que se produce en los sectores pequeños y medianos se traduce en una progresión geométrica desde el punto de vista económico-social, y por otro lado la concentración del crédito en las capas altas solo produce un movimiento aritmético.

4-        Apoyamos la propuesta de modificación de la estructura organizativa y operativa del Banco Agrícola convirtiéndolo en una institución de fomento a la producción agroalimentaria y forestal; y creando un Banco de Segundo Piso o Fondo para la Modernización Agropecuaria para apoyar el financiamiento de proyectos agroindustriales de largo plazo tales como plantas de procesamiento y empaque y reconversión productiva mediante la promoción y desarrollo de la tecnología de invernaderos y la siembra de frutas tropicales.

5-      Como también apoyamos la creación de un fondo de garantía que minimice los riesgos de los intermediarios financieros y el fortalecimiento del seguro agropecuario.
Por último hacemos un llamado a todos los sectores organizados de la sociedad y pueblo en general a tomar conciencia de la significación de esta propuesta de reforma para la estabilidad social, económica y política de la República Dominicana.

¿Hablamos de mercados o de seres humanos?

  El verdadero poder no está en el dinero, sino en la naturaleza humana, en el interior de cada uno. Ahí está la mayor fuerza que existe. Hablemos por tanto de humanidad, de seres humanos, de aquello que nos une, de aquello que nos hace dignos, de aquellas cosas que, en su sencillez, contienen la esencia de la Vida, la belleza de la Vida, la verdad de la Vida.

  ¿Somos personas o somos números? ¿Somos vida o somos resultados económicos? ¿Tenemos derechos o sólo deberes?

  Estas preguntas y las consiguientes respuestas pueden parecer obvias e, incluso simples, pero en realidad centran el debate y los dos caminos posibles a seguir en el presente y en el futuro próximo.
Lo que está en juego en estos tiempos es la prioridad de la naturaleza, de la condición humana, por encima de las fuerzas que tratan de llevarlo todo, definitivamente, al terreno de las cifras, de los resultados, del frío e insensible cálculo de las pérdidas y las ganancias.

  Ambas fuerzas están representadas ahora mismo en los medios de comunicación en la misma desproporcionada dimensión que en la realidad conviven, es decir, mayoritaria atención a la guerra de los mercados y los países, a los índices bursátiles, a los problemas económicos, y minoritario seguimiento a los grupos que en todo el mundo surgen ya reclamando un cambio hacia lo humano, hacia la importancia de los derechos de los ciudadanos, hacia la transparencia y la gestión limpia.

  Habría que decir aquí, con riesgo a que nos tachen de teóricos e idealistas, que el ser humano es el principio y el fin de todo, el epicentro de la creación, y que el ser humano, como criatura suprema en la creación, ha visto levantarse y desaparecer imperios mucho más poderosos que los actuales, ha sobrevivido a situaciones mucho más extremas y difíciles que las actuales, ha sabido salir adelante incluso en circunstancias de exterminio casi global de la especie.

  La Vida, con todo su poder, se manifiesta en la naturaleza, en todo lo creado, pero de forma especial en el ser humano, porque éste posee algo que le diferencia de las demás criaturas, y es la capacidad de crear, de imaginar, de soñar. Es la mente.

  Por ello, el empeño que se pone ahora mismo para centrar toda la problemática mundial en torno a la crisis económica, es simplemente una más de las muchas desviaciones, de los intentos de reducir la libertad, la capacidad y la poderosa naturaleza humana y hacerla dependiente, esclava, de grupos que sólo están interesados en el poder y en el dominio y control de la sociedad, del mundo entero.

  Si la humanidad sobrevivió y salió vencedora del intento nazi de exterminio y de creación de una única raza dominante, puede perfectamente levantarse y echar a patadas a todos estos manipuladores que tratan de ahogarnos, de estrangularnos, esta vez a través del poder del dinero, de la economía y su maloliente mundo.
Además, en esta ocasión existe algo fundamental a favor de los pueblos del mundo, y es que a pesar de la prepotencia que demuestran los fabricantes de crisis económicas y los grupos financieros mundiales, sin la colaboración de los ciudadanos no son nada, no existen, son basura.

  Necesitan de nuestro dinero, de nuestro consumo, de nuestra preocupación, de nuestro agobio, incluso de nuestra desesperación. Pero nunca podrán poseer nuestra esencia como seres humanos, nuestra dignidad y nuestra fuerza. Y si nos unimos y negamos aquello que les hace poderosos y prepotentes, se vendrán abajo.
El verdadero poder no está en el dinero, sino en la naturaleza humana, en el interior de cada uno. Ahí está la mayor fuerza que existe.

  Unamos pues todas las fuerzas en una actitud común que se traduzca en no vivir como ellos necesitan que vivamos, en no seguirles el juego, en no apoyar a aquellos políticos que son sus zombis, sus instrumentos, en exigir una consulta ciudadana en todas aquellas decisiones que nos afecten directamente, en recuperar la auténtica democracia.

  Somos el pueblo soberano. Somos seres humanos, y todo lo demás, economía, religión, justicia, política, etc. está por debajo de nuestra identidad como tales, de nuestros derechos y de nuestra libertad.
Todas las noticias que nos invaden, que nos acosan, giran en torno a los “problemas” del euro, del dólar, de las bolsas, etc. pero no se habla nada de lo que sucede en cada casa, en cada hogar de los millones de parados, de los millones de seres humanos que viven situaciones extremas que afectan a su dignidad y a su condición de personas humanas con derechos.

  Ante la avalancha de noticias frías e insensibles contraataquemos con noticias humanas, con exigencias humanas, con verdades humanas, con derechos humanos.

  Todos los que ahora se muestran prepotentes y se ven en la cima de la ola, banqueros, políticos, agencias financieras, todos pasarán, desaparecerán, porque su actitud es egoísta, interesada, porque son falsos e hipócritas, porque van en contra de las Leyes naturales que hablan de Unidad, porque se han olvidado de que son seres humanos y, por tanto, vulnerables.

  Pero el verdadero ser humano no pasará, no caducará, nunca desaparecerá. Siempre fue así y así seguirá siendo.

  Es importante unirse, formar un gran grupo mental, con las ideas claras, con la dignidad humana como bandera y con la exigencia inquebrantable de reclamar limpieza, autenticidad, verdad y transparencia.
Somos los dueños de la democracia, no ellos. Somos el epicentro de todo lo que funciona, de todo lo que afecta a la familia humana, tenemos por tanto la capacidad de destruir lo que no es bueno para el hombre y de mejorar lo que ya funciona.

  Hagámoslo sin violencia, pero con firmeza, con la firmeza que nos da el saber que somos un diseño divino, una criatura excepcional que aún no se descubrió en todo su potencial. No permitamos que nos dominen, que nos ignoren, que nos utilicen, que se beneficien de nuestros miedos y de nuestras dudas. Somos más, mejores y más poderosos que ellos. Somos seres humanos, con todo lo que ello implica.
Pero ellos son máquinas frías e insensibles que sirven al poder del dinero y son esclavos de él. Además, todo lo que nos cuentan, lo que pretenden que creamos, es mentira. Es una mentira creada para someternos y esclavizarnos.

  Lo que está ocurriendo en realidad es una guerra entre poderes y, como consecuencia, lo que perjudique a los ciudadanos son simples daños colaterales. Es lo mismo que vemos en todas las guerras del mundo, sólo que esta de ahora es económica.

  Pero también pasará, porque todo pasa, pero la Vida permanece.
Hablemos por tanto de humanidad, de seres humanos, de aquello que nos une, de aquello que nos hace dignos, de aquellas cosas que, en su sencillez, contienen la esencia de la Vida, la belleza de la Vida, la verdad de la Vida.

  Dejemos que los poderes se destrocen entre ellos y no sigamos su juego porque, al fin y al cabo, ¿acaso nos sirven para algo?.

  Millones de niños mueren cada día, millones de personas no tienen medicinas, millones de seres humanos pasan hambre, viven bajo la injusticia, son víctimas de las guerras creadas por los poderes.

   Ese es su legado, es su obra, la obra de los poderes y de aquellos que los representan.
¿Hasta cuando…?. Eso solo depende de nosotros. www.ecoportal.net