DIAGNOSTICO DE NUESTRA AGROPECUARIA

  ENUMERAN TRABAS RETRASAN EL DESARROLLO AGROPECUARIO EN RD; 
MOTIVAN ESTRATEGIA NACIONAL DEL SECTOR HACIA EL 2030 

POR J MODESTO RODRIGUEZ 

 ¿Se habrán preguntado quienes serán el relevo de nuestros actuales productores agropecuarios?. ¿Estará el país preparando ese relevo?, ¿Podrá el país contar con la población joven hija de nuestros agroproductores para continuar el trabajo en el campo cuando ellos, adultos mayores – productores envejecidos y envejecientes - ya no estén con nosotros?. 

 
  Por décadas la alimentación de nuestro pueblo ha estado en manos de al menos 30 a 40 mil hombres y mujeres que bajo agua, sol y sereno se han ocupado de garantizar que los alimentos originados en el campo lleguen a nuestras mesas. Pero nadie humano es eterno y se debe pensar en el relevo. ¿Están nuestros jóvenes –hijos de los agricultores y ganaderos- preparándose para ocupar el puesto de sus padres?. 

  Por otro lado, la Asociación Nacional de Profesionales Agrícolas –ANPA_ ha revelado que el país podría quedarse sin agrónomos y que en las universidades cada vez son menos los estudiantes de agronomía. En el boletín numero 45 de agosto del 2011, el ANPA señala en la pagina 7 que en todo el país habían matriculados solo 246 estudiantes de agronomía. La asociación de profesionales agrícolas atribuye este fenómeno al “poco incentivo que causa ver a muchos profesionales de esa rama sin empleo y a otros con salarios de miseria”. Agrega que los sueldos más altos de un agrónomo especialista que son quienes manejan la “tecnología de punta” o de última generación es de RD$ 12,000, y el de un agrónomo- no especialista- RD$ 7,000 mensuales. Las universidades que ofrecen la carrera de agronomía son en el Colegio Loyola, de Dajabón donde en 2011 había matriculados 149, y 97 en la Escuela Agrícola Salesiana de La Vega. En tanto, había una matriculación “bajísima” en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y la Universidad Católica y la Tecnológica del Cibao, que son las academias que titulan a los ingenieros agrónomos. 

  El panorama luce aun mas desolador, cuando en el resumen ejecutivo del documento “República Dominicana: Orientaciones Estratégica para la Competitividad Agro empresarial 2011-2030, que esta siendo publicado en el salón Verde del Palacio Nacional, aparecen datos espeluznantes que enumeramos a continuación. Este documento fue elaborado por Osmar C. Benítez, Coordinador General, Joaquín Díaz Ortega, Soraya Rib y Braulio Serna Hidalgo, cuando este último se desempeñaba como Jefe de la Sección de Desarrollo Agrícola y Rural de la Sede Subregional de la CEPAL en México y fue enviado a la Redacción por Manuel Gómez Tejeda (Manegonte), asesor del Ministerio de Agricultura. La puesta en circulación de este documento, forma parte de la agenda de publicaciones del Ministerio de Economía, Planificación, y Desarrollo en el marco de la Estrategia Nacional de Desarrollo al 2030. 

  Veamos: Uno de los principales motores de la estrategia es la productividad del capital humano. La 
Competitividad internacional, la innovación y la adaptación a los efectos adversos del cambio climático demandan habilidades, destrezas y conocimientos nuevos a los agricultores y ganaderos. 

  Con respecto al capital humano, existen estudios en los que se muestra que la pobreza y la desigualdad impiden el desarrollo de cualquier país, ya que frenan el crecimiento y complican el abatimiento de la pobreza. En países como la República Dominicana que enfrentan una alta desigualdad, este hecho limita la innovación y la productividad. En zonas rurales, 40% de la población más pobre apenas participa en 13 % del ingreso. Como la presente estrategia está basada en el aumento de la productividad, la innovación y la mejora del capital humano son necesarias. 

  Asimismo, un tema de gran relevancia es la nutrición a nivel rural. En el período 2004-2010 alrededor de una quinta parte de la población tenía una ingesta calórica por debajo del nivel mínimo de energía alimentaria. Del mismo modo, en 2010 cerca de 4% de los niños menores a cinco años poseían un peso menor al esperado. 

  La desnutrición restringe el desarrollo de las capacidades y potencialidades productivas de la Población, reduce la productividad rural y, por ende, los ingresos. Una población desnutrida condena el desarrollo de su potencial y no contribuye a la modernización productiva y a la competitividad agropecuaria y agroindustrial. 



FINANCIAMIENTO 



  En la presente estrategia se analizaron cuatro posibles escenarios de crecimiento agropecuario en 

  los que se proyectan tasas de 3,1%, 3,9%, 5,3% y 6,4%, respectivamente (tasas utilizadas en función de las acciones que puedan ser tomadas). El último escenario recomendado implica un mayor aprovechamiento de las potencialidades del agro, una mayor eficiencia del uso de las tierras, del agua y los recursos fiscales dedicados a la agricultura. 

  De igual manera, se requiere de una alianza con el sistema financiero para lograr acuerdos de aprovechamiento del crédito para el agro y asegurar el pago de los financiamientos, así como el desarrollo de acuerdos estratégicos con las universidades y centros de investigación para fortalecer las cadenas productivas. La alianza señalada también implica una atención especial a la formación del capital humano, así como articular a los productores con la agroindustria y el mercado de exportación. 

  Una condición importante para elevar la productividad y el crecimiento rural es un gasto público mayor y más eficiente. El gasto agropecuario del gobierno central en el sector agropecuario no es elevado, apenas representa 0,6% del PIB y 8% del PIBA. El valor agregado agroalimentario representa 17% del PIB total y cubre 43% de las exportaciones de bienes sin incluir las zonas francas. 
  La calidad del gasto agropecuario se debe elevar. En 2002, del total del gasto público, sólo 5% se dedicó a la provisión de servicios de investigación, extensión y atención sanitaria, actividades que tradicionalmente pertenecen a los servicios públicos. 2 En los últimos seis años los gastos en inversión fija del ministerio se contrajeron casi 10% anual y se han concentrado más en gastos corrientes. 

  En la estrategia se mencionan diversos criterios orientadores particulares para cada cultivo y producto pecuario, relacionados con medidas público-privadas que conviene adoptar. 

  Uno de los tópicos recurrentes en casi todos los cultivos y actividades del agro, es ampliar y mejorar las condiciones del financiamiento. Por ejemplo, conviene una mayor disponibilidad de recursos estatales canalizados mediante la banca privada y pública, así como analizar las normas prudenciales establecidas por las autoridades monetarias y financieras, con el propósito de flexibilizarlas acorde a la producción y comercialización agropecuarias. Particularmente, urge que la calificación de la propiedad rural se modifique de polivalente a monovalente, ya que limita el acceso al crédito a los agricultores. 

  Asimismo se hace necesario manejar instrumentos financieros que soporten inversiones de largo plazo, instalaciones, equipos e innovaciones en cultivos y productos pecuarios. De igual manera, resulta fundamental poner en marcha la ley 146-02 sobre el seguro agrícola, luego de incorporar las modificaciones necesarias para su aplicación universal y, de manera preponderante, constituir un Fondo de Apoyo Crediticio para la Transformación Competitiva del Agro. 

En esta etapa del proceso de apertura estimulado por los acuerdos comerciales firmados con los 

  Estados Unidos y los países de Europa, naciones que mantienen programas de apoyo a sus agricultores,  urge diseñar y poner en marcha un programa de apoyo directo a los productores dominicanos de bienes sensibles (Attali y asociados) y ajustarlo a las normas internacionales definidas por la OMC. 

  Finalmente es necesario fortalecer los programas de sanidad e inocuidad animal y vegetal, para beneficiar a los consumidores nacionales e internacionales, consolidar mercados, diversificar y elevar las exportaciones de productos avícolas y pecuarios. Asimismo, se propone el manejo transparente de las importaciones de los productos sensibles del agro dominicano, lo que permitiría una mayor claridad en los mecanismos de asignación de las cuotas de importación. 



TRABAS Y RECOMENDACIONES 



  Una restricción importante al crecimiento agropecuario ha sido la falta de diálogo y de una estrategia consensuada entre los actores públicos y privados. Es necesario armonizar la acción, los propósitos, las modalidades y las acciones públicas y privadas en el agro, y enfatizar su complementariedad, en vez de su competencia. 

  Por otra parte se destaca que la debilidad fiscal del Estado, los compromisos políticos y en particular el servicio de la carga de la deuda pública, restan flexibilidad a los aumentos del gasto público agropecuario. 

  En el caso del sector, esta situación se torna preocupante debido a la reducción del porcentaje de los  recursos públicos destinados al agro, que han declinado en los últimos diez años al pasar de 10,2% en 1998 a sólo 2,4% en 2010. Esta situación fundamenta la conveniencia de acuerdos públicos y privados. En un estudio reciente se recomendó un rol estatal más selectivo, más articulado con la actividad de los productores (arroz, azúcar, leche, habichuelas, cebollas, ajo, pollo y cerdo). 

 Asimismo, se deberán evitar duplicaciones, ineficiencias, asignaciones presupuestarias con bajos beneficios, políticas ineficientes y llevar a cabo un trabajo conjunto entre lo privado y lo público a fin de fortalecer las cadenas productivas, y así propiciar una mayor integración de los pequeños productores. 

  En la presente estrategia se sugiere, asimismo, un gasto más concentrado, más orientado al logro de impactos y efectos positivos en el agro, que a realizar una serie de actividades desconectadas con los propósitos fundamentales del desarrollo humano. También es necesario lograr instituciones públicas eficientes, con menos burocracia en función de empleos improductivos y, muchas veces clientelistas, evaluadas más por sus resultados y alcances que por las actividades que realizan. 

  Se trata de concentrar el gasto público en servicios prioritarios, sanidad e inocuidad, información de mercados, formación del capital humano y producir más bienes públicos y menos bienes que el sector privado puede hacer mejor. 

  Es necesario robustecer la seguridad jurídica de los derechos de propiedad y que se reconozca la plena propiedad de la tierra de los adjudicatarios de la reforma agraria. 1 Si se esto se alcanza de manera transparente se brindará mayor seguridad jurídica a sus propietarios. 

  Una condición importante para elevar la productividad y el crecimiento rural es un gasto público mayor y más eficiente. El gasto agropecuario del gobierno central en el sector agropecuario no es elevado, apenas representa 0,6% del PIB y 8% del PIBA. El valor agregado agroalimentario representa 17% del PIB total y cubre 43% de las exportaciones de bienes sin incluir las zonas francas. 

  La calidad del gasto agropecuario se debe elevar. En 2002, del total del gasto público, sólo 5% se dedicó a la provisión de servicios de investigación, extensión y atención sanitaria, actividades que tradicionalmente pertenecen a los servicios públicos. 2 En los últimos seis años los gastos en inversión fija del ministerio se contrajeron casi 10% anual y se han concentrado más en gastos corrientes. 

  Un desafío acentuado en los últimos años es el impacto del cambio climático en la agricultura y la ganadería dominicanas. Hay escasa información sobre el tema, en relación con otros países. 3 Sin embargo, las necesidades de adaptación al fenómeno climático son evidentes y requieren de una acción concertada privada y pública, en manejo de suelos, bosques, uso de nuevas variedades y biotecnología. 

  Resulta fundamental mejorar la información climática, prevenir los efectos destructivos que provocan los desastres naturales y manejar riesgos para los agricultores, por medio de la tecnología digital. 



OPORTUNIDADES 



  La República Dominicana tiene un gran potencial para desarrollar cadenas productivas agropecuarias y agroindustriales hacia 2030, con mayor valor agregado y competitividad internacional, con la posibilidad de integrarlas a los mercados globales, nacional y a la demanda del turismo. Esta posibilidad es aún mayor en el creciente contexto internacional de mercados agrícolas. 

  Algunas de estas actividades productivas se encuentran ya en desarrollo, con tecnologías modernas y aprovechando mercados especiales como el de la producción de vegetales bajo ambiente protegido (invernaderos), el de las exportaciones de productos orgánicos, el del abastecimiento del turismo y los de productos étnicos. 

  De igual manera se destaca la producción de frutas tropicales y la de cultivos para usos medicinales y cosmetológicos, así como la acuacultura intensiva en lagos y represas. La producción pecuaria y el aprovechamiento de especies menores representan también oportunidades. 

  Si a pesar de las restricciones y obstáculos enfrentados, los productores han logrado salir adelante, con una estrategia para la competitividad, el aumento de los ingresos rurales, en particular de los pobres, y el crecimiento sostenido del agro, alcanzará tasas superiores y efectuará un mayor aporte a la economía y sociedad dominicanas. 

  En las últimas décadas resaltan varios factores positivos: la diversificación de productos y de mercados de exportación, los avances en innovación de tecnologías en riego, la mecanización, la producción en invernaderos y el uso de nuevas variedades. Asimismo, se registró el crecimiento sostenido de la oferta de arroz y la contribución de las áreas cultivadas bajo riego ha sido considerable. 



  “Grandes desafíos tenemos por delante y sólo en el marco de una concertación económica y social podremos avanzar positivamente hacia un futuro mejor, más promisorio para los hombres y las mujeres del campo dominicano. Uno de los grandes retos es la capitalización financiera de la agropecuaria y la agroindustria en la República Dominicana. 

  Hay 4 pilares fundamentales que contribuirían, decididamente, a transformar las actividades productivas del campo en una empresa rentable, competitiva y generadora de riqueza para la sociedad y, especialmente, para los agricultores y las agricultoras de la República Dominicana. 

 i. Las inversiones productivas; ii. La innovación tecnológica; iii. 

   La capacitación para la competencia; iv. La conquista de los mercados.” 



  De igual manera, se observa que el flujo ascendente de las remesas apoyó a las actividades productivas. Como en los últimos años los precios internacionales de algunos productos de exportación se han elevado, se han estimulado mayores exportaciones y mejorado los ingresos de los productores dominicanos.

La Gran Laguna, potencial atractivo ecoturístico de Nagua

Escrito por: MIGUEL MARTÍNEZ (m.martinez@hoy.com.do)


  Nagua, María Trinidad Sánchez. Si tienes pensado hacer turismo interno en los próximos días, pues te invito a que desnudes la belleza natural de La Gran Laguna, uno de los atractivos de mayores condiciones para el desarrollo ecoturístico de Nagua.

  Este inmenso cuerpo costero de agua dulce, localizado en la comunidad de Boba, cuenta con tres tipos de manglares, donde las especies de Mangle Rojo, Mangle Blanco y Mangle Prieto, se asocian a las de Draco, Hicaco, Mara, Coco, Ipomea, Uvas de Playas y otras especies, para construir este paraíso de más de 30 especies de aves acuáticas y peces.

  Alrededor de unas 250 familias conviven en el entorno de La Gran Laguna, donde un 70% de estas vive de la pesca.

  Estudiantes de Intec que se encontraban recorriendo la Ruta Eco-Turística María Trinidad Sánchez señalaron que anteriormente cualquier persona podía pescar en la Laguna, afectando la estabilidad del ecosistema marino e impidiendo que se reproduzcan en gran medida las especies endémicas que allí habitan.

  Explicaron que por tal motivo se ha controlado la pesca indiscriminada en aras de preservar las especies y el sustento de los moradores del litoral.

  Especies de aves acuáticas

  En La Gran Laguna habita una gran variedad de aves acuáticas que hacen de este paisaje un lugar más encantador a los ojos de los turistas locales y extranjeros. En ella se pueden observar especies como los reicongos, patos, gallaretas, yaguazas, playeritos, paloma coronita, garza real, garza gris, y la garza de rizos.

  Recomendaciones

  Llevar repelente
  Ropa cómoda y zapatos adecuados

INESPRE propone proyectos para incentivar productividad



  El Instituto de Estabilización de Precios –INESPRE-, entendiendo que debe ejercer un liderazgo proactivo en la capacitación y asistencia de todos los agentes participantes en la cadena de valor de abastecimiento y comercialización de los productos agropecuarios, presentó a la consideración de los organismos de cooperación internacional y del sector agropecuario nacional una carpeta de proyectos dirigidos a incentivar la productividad agrícola en aras de generar las riquezas necesarias para garantizar la seguridad alimentaria nacional.

  La propuesta realizada en coordinación con las organizaciones SISAGRO –Sistema Integrado de Servicios Agropecuarios- y la Cooperativa Agropecuaria y de Servicios Múltiples de Agroproductores Dominicanos, comprende cuatro (4) proyectos entre los que figuran el “Centro de capacitación, asistencia e Información agropecuaria”, en Sabana perdida, Santo Domingo Norte; el “Proyecto de Huertos Familiares Ecológicos (Invernaderos, cielo abierto) programa piloto; el Sistema Integrado de Comercialización Agropecuaria”, en región Este y el “Proyecto Agroforestal Loma Larga, en Vicentillo, provincia El Seibo

  El acto de presentación estuvo encabezado por los señores Lic. Huáscar Melo y Domingo Núñez, Polanco, subdirectores de Relaciones Corporativas y Mercadeo, y de Planificación y Desarrollo de INESPRE, respectivamente, Juan Almanzor y Teresa Meta.

  Domingo Núñez Polanco quien tuvo a su cargo la presentación formal de la propuesta explicó que la iniciativa se enmarca dentro de las acciones que viene emprendiendo INESPRE en su papel de estabilizador de los precios de los productos básicos, conjuntamente a entidades y grupos organizados de la sociedad civil, en el marco de acuerdos y convenios de Cooperación Multisectorial, con el objetivo de contribuir a mejorar el sistema de abastecimiento y comercialización de productos agropecuarios mediante la capacitación, asistencia e información a los productores, compradores y consumidores.

  “La realidad es que en la mayoría de los países de la región los productos fundamentales de la economía y la seguridad alimentaria como el Arroz, Maíz, Plátano, Fríjol, Papa, Yuca, Trigo, etc tienen bajos rendimientos de niveles de productividad y desde el punto de vista de los costos esto es significativo” expresó Núñez Polanco

  A la vez de enfatizar “pero esta realidad se puede cambiar a través del fortalecimiento del proceso de educación, de asistencia y capacitación en buenas prácticas agrícolas bien dirigidas como el manejo pos cosecha y comercialización a los pequeños y medianos productores”

  Resaltó que en esencia eso es lo que ha servido de motivación para la implementación del proyecto Centro de capacitación, asistencia e Información Agropecuaria por el INESPRE y SISAGRO que con el apoyo y asesoría de La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), busca estimular a los agricultores a pensar y actuar con mentalidad triunfadora bajo los principios de la productividad con organización, y se incentiva en ellos una agricultura rentable con prácticas culturales y tecnologías acordes con sus respectivas zonas agro ecológicas y sus microclimas específicos.

¿Quién es Polan Lacki?

  Polan Lacki nació y vivió su infancia y adolescencia en la zona rural del municipio de Foz do Iguaçu en Brasil. Gracias a esta circunstancia empezó a conocer desde niño los problemas de la agricultura conviviendo con ellos y aprendió a ejecutar varias actividades agrícolas y ganaderas, ejecutándolas. Es Ingeniero Agrónomo por la Universidad Federal Rural de Rio de Janeiro.

  En una realidad de pobreza constató que los propios pobres pueden dejar de ser pobres

  Aún joven tuvo la excelente oportunidad de trabajar durante más de cinco años, como extensionista, con los agricultores más pobres de Brasil, en el Estado de Piauí. Allí las condiciones edafo-climáticas eran muy adversas y, con excepción de la asistencia técnica, los agricultores no recibían ningún apoyo estatal. Había reiteradas promesas de ayudas gubernamentales pero ellas sencillamente no llegaban a las fincas y comunidades rurales. Esa ausencia del poder público le indicó que insistir en soluciones paternalistas significaría perder tiempo y, peor aún, engañar a los agricultores con ilusiones y utopías. Por esta razón se dió cuenta que era necesario hacer algo radicalmente diferente, como por ejemplo: ofrecer a los productores rurales soluciones, que fuesen de tan fácil adopción y de tan bajo costo, que todos ellos pudiesen adoptarlas, sin necesidad de ayudas externas; y que al hacerlo, pudiesen aumentar su producción e incrementar sus ingresos, de manera muy significativa. Más tarde confirmó que eso no era una utopia, sino que una posibilidad real y concreta.

  La propuesta para emancipar a los agricultores está descrita en "El libro de los pobres rurales"

  Con ese propósito emancipador empezó a buscar soluciones en las cuales los conocimientos adecuadospudiesen contrarrestar la insuficiencia de recursos productivos, como por ejemplo: enseñar a los agricultores a mejorar sus pasturas y a producir en sus propias fincas los ingredientes con los cuales ellos mismos pudiesen elaborar las raciones balanceadas para sus animales. Es decir, priorizó soluciones más autárquicas, más auto-dependientes y más autogestionarias, orientadas al siguiente reto: qué y cómo hacer para que los agricultores pudiesen ser eficientes y competitivos con menos créditos, con menos subsidios, con menos inversiones, con menos garantías oficiales de comercialización, en fin, con menos Estado. La factibilidad y la eficacia de esas soluciones "que cuestan poco pero rinden mucho" están demostradas en El libro de los pobres rurales que está disponible, en forma gratuita, en la página web http://www.polanlacki.com.br/agroesp

  "Copió" de los eficientes para enseñar a los ineficientes

  Posteriormente y durante 23 años sin interrupción, trabajó en la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación - FAO. Para mejorar los fundamentos técnicos de su propuesta emancipadora, que en aquel entonces aún era muy incipiente, siguió recogiendo nuevos resultados de investigaciones y experiencias. Con tal fin, visitó muchos municípios de Brasil y todos los 18 países hispanohablantes de América Latina. Varios de éstos paises los visitó en más de 30 oportunidades, hecho que le permitió tener una visión más amplia de sus heterogéneas condiciones edafo-climáticas y de sus sistemas de producción. En sus visitas, poquísimas veces se entrevistó con los ministros y con otras autoridades de alto rango, en las capitales de los países; prefirió recoger las informaciones allá adonde los problemas ocurren y allá donde están siendo realmente solucionados. Es decir, las recogió directamente de los investigadores en las estaciones experimentales, de los extensionistas y de los agricultores, directamente en las fincas y comunidades rurales. Priorizó la búsqueda de experiencias de agricultores pequeños y pobres que lograron volverse eficientes sin ayudas paternalistas de sus gobiernos. En ese largo período dictó conferencias en aproximadamente 430 eventos nacionales e internacionales, convocados por los más importantes organismos de la ONU y de la OEA, universidades, ministerios de agricultura, organismos de investigación y extensión rural y gremios de productores rurales. Después de cada una de esas conferencias, sin excepción, estimuló a los asistentes a que criticaran esta propuesta y que lo hicieron sin piedad. Los aportes que recogió en esas múltiples actividades confirmaron y fortalecieron su convicción de que la principal causa de la pobreza rural es la falta de conocimientos adecuados; y no necesariamente la falta de políticas, créditos, subsidios, garantias de preços y otras ayudas paternalistas.

  Conoció éxitos extraordinarios en la agricultura latinoamericana

  En ese largo recorrido conoció a muchos agricultores, pequeños, medianos y grandes, que se cansaron de la retórica paternalista y tomaron en sus propias manos la solución de sus problemas. Constató que fue gracias a esa nueva agricultura, "alimentada" por el conocimiento y no por el paternalismo, que en las últimas décadas ocurrieron profundas transformaciones en el agro latinoamericano y que ellas se desarrollaron con mínima intervención de los gobiernos, como por ejemplo:

  a) El extraordinario avance tecnológico de la avicultura industrial en todos los países de América Latina

  b) La siembra directa o labranza cero que en Argentina y Brasil ya está siendo adoptada en más del 60% de la superficie sembrada. Esta muy eficiente tecnología, que frenó la erosión y redujo drásticamente los costos de producción en la agricultura, no fue iniciada por ninguna medida paternalista, sino que por dos creativos agricultores del Estado de Paraná en Brasil

  c) Brasil duplicó su producción de granos en un período de apenas 12 años. Entre el 1997 y el 2007 la exportación de carne vacuna saltó de 158.000 toneladas a 1.615.000 toneladas al año, convirtiendo al país en el más grande exportador mundial de dicho rubro. En pocos años también se ha convertido en el campeón mundial en la exportación de carne de pollo, de jugo de naranja, de azúcar, de tabaco y de etanol; y en el segundo productor mundial de soya. Las cooperativas agrícolas y agroindustriales del Sur de Brasil han tenido un éxito extraordinario. El crédito concedido a través de las cooperativas de crédito rural (Sistemas Sicredi, Sicoob y Cresol ) que fueron creadas por los propios agricultores ha tenido gran expansión y capilaridad. Sin intervención estatal, ocurrió la colonización y la expansión de la frontera agrícola en los estados de Mato Grosso, Mato Grosso do Sul, Goiás, Tocantins, Rondonia y también en crecientes superficies de los estados de Bahia, Maranhão y Piauí. 

  d) El avance en la biotecnologia, el rápido crecimiento en la producción de granos, su almacenaje en bolsas plásticas y la reducción de los costos de su transporte gracias al dragado de la Hidrovia del Rio Paraná, los avances en la fruticultura y en la vitivinicultura, en la ganadería de carne ( confinamiento en feedlots ) y leche en Argentina

  e) La producción y exportación de salmones, vinos, frutas y semillas de hortalizas en Chile.

  f) El éxito en la producción y exportación de espárragos, mangos, alcachofa y páprika en el Perú, de camarones en Ecuador y Panamá, de hortalizas para exportación en Guatemala, de café y de flores en Colombia, la introducción y rápida expansión de la siembra directa y el éxito de la eficiente rizicultura y ganadería lechera en Uruguay, la rápida expansión de la frontera agrícola y en la adopción de la siembra directa en la región oriental del Paraguay, etc. 

  Esos éxitos ocurrieron con mínimas intervenciones del paternalismo estatal. Esos agricultores tomaron la iniciativa de buscar y adoptar las tecnologías que ya estaban disponibles en las estaciones experimentales de sus propios países o fueron buscarlas en el extranjero. Ellos no fueron pedir ayudas a los políticos pues prefirieron asesorarse con los extensionistas competentes y "copiar" lo que ya estaban haciendo otros agricultores más eficientes que ellos. A propósito se sugiere leer el artículo Por favor, no "ayuden" la agricultura, disponible en esta página web. 

  ¿Por qué critica con tanta vehemencia el paternalismo?

  Porque en ese largo período también conoció las debilidades de la otra agricultura, la agricultura del atraso y de ineficiencia, de la demagogia y del populismo, de la invasión de fincas productivas que ( por falta de conocimientos de los invasores ) rapidamente se transforman en tugurios rurales; y, muy especialmente, del nefasto paternalismo que, durante más de cinco décadas, ha estado paralizando las iniciativas y destruyendo la dignidad y la autoestima de las familias rurales. Su escepticismo en relación a dicho paternalismo no es casual ni gratuito; es consecuencia de los fracasos que vivenció y vio con sus propios ojos, directamente en el campo, en todos los 19 países latinoamericanos en los cuales tuvo la oportunidad de trabajar. Es decir, la bajísima eficacia de las intervenciones públicas en pro del desarrollo de las zonas rurales (proyectos estatales de colonización, de reforma agraria, de irrigación, de reventa de insumos, de comercialización, de mecanización agrícola, de agro-industrialización, de combate a la pobreza rural y de erradicación del hambre). En muchos de esos proyectos que tuvo la oportunidad de conocer personalmente, constató que 50 años después de su lanzamiento, aún no han logrado emancipar a sus beneficiarios de las ayudas gubernamentales. En las últimas décadas también conoció varios de los muchos, grandes y costosos proyectos de desarrollo agrícola, que fueron ejecutados, con abundantes financiamientos externos, en todos los países de América Latina. Éstos después de sus fracasos ( y probablemente para ocultarlos ) cambiaron de nombre y pasaron a llamarse proyectos de desarrollo rural ( DR ), después y por la misma razón cambiaron para DR integral, después para DR integrado, después para DR participativo, después para DR sostenible o sustentable, después para DR territorial, etc. En resumen, fueron muy ágiles en cambiar los nombres de los proyectos, pero absolutamente incompetentes en la erradicación de la pobreza y del subdesarrollo rural.

  Y después de tantas vivencias, ¿qué está haciendo?

  Actualmente dedica su experiencia profesional a las siguientes actividades:

  a) Coordina una amplia red electrónica de recolección y difusión de experiencias cuyo propósito es demostrar lo siguiente: si les ofrecemos una educación útil, contextualizada y de buena calidad, "todos los agricultores, inclusive los pequeños y pobres, pueden ser eficientes y competitivos". Los 270.000 miembros que integran dicha red alimentan, retroalimentan, perfeccionan y legitiman, con sus aportes técnicos y especialmente con sus críticas, esta propuesta educativo-emancipadora; y también

  b) Dicta conferencias dirigidas especialmente a las personas que, en la era del conocimiento, deberán asumir el liderazgo y actuar, directa y/o indirectamente, como los principales protagonistas en la solución de los problemas agrícolas y rurales. Estos nuevos protagonistas son los siguientes: los profesores, egresados y estudiantes de las facultades de ciencias agrarias, de las facultades de pedagogía o educación, de las escuelas normales y de las escuelas agrotécnicas; los extensionistas/promotores del desarrollo rural, los maestros de las escuelas fundamentales/primarias rurales, los secretarios municipales de agricultura, los secretarios municipales de educación y los ejecutivos de los gremios, no politizados ni "ideologizados", que representan a los pequeños, medianos y grandes productores rurales. El principal objetivo de sus conferencias es levantar el ego y la autoestima de estos nuevos "eficientizadores" de la agricultura, al demostrarles que en sus manos está el futuro de los agricultores de América Latina; y adicionalmente invitarlos a que asuman este extraordinario desafio, pero que lo hagan con profesionalismo, competencia, mística y vocación de servicio.

Experiencia cubana de agricultura urbana en patios mexicanos

  México, 25 feb (PL) El modelo cubano de agricultura sustentable es hoy inspiración en la Ciudad de México, donde patios, terrenos baldíos y parcelas han empezado a transformarse en huertos urbanos.


  Para una urbe como esta, entre las más grandes del mundo, el que se planteara la posibilidad de tener los huertos urbanos parecía para algunos impensable, reconoció Rosa Márquez, titular de la Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades (Sederec) al referirse al tema, en diálogo con Prensa Latina.

  Dijo que para este proyecto de agricultura sustentable a pequeña escala existe un convenio con Cuba. Los técnicos de la isla "vienen regularmente en periodos de seis meses para darle seguimiento y continuidad a este programa".

  Hace cuatro años está en marcha el convenio "con el Ministerio de la Agricultura de Cuba a través del Inifat (Instituto de Investigaciones Fundamentales en Agricultura Tropical)", acotó Márquez.

  Ante la falta de soberanía alimentaria, los problemas respecto al logro de una alimentación sana que ha originado en México un incremento de la diabetes en los niños, la obesidad infantil es importante poder acercar esta posibilidad a la gente de sembrar sus propias hortalizas, apuntó.
 
  Destacó que ya en el estado de Oaxaca se firmó un proyecto de colaboración en el que participan asesores cubanos.

  La construcción del modelo Chilango de agricultura sustentable a pequeña escala a partir de la experiencia cubana ha servido para demostrar que si esto lo podemos hacer en una gran ciudad, entonces es aplicable el método en cualquier lugar, subrayó.

  También Márquez apreció el capital humano en función de otros pueblos y afirmó que esto invita "a recuperar nuestras formas tradicionales de producir de manera sana".

  El ejemplo "que nos ha dado el pueblo y gobierno cubanos es que a pesar de todas las adversidades y situaciones que enfrentan, han podido salir adelante", puntualizó.

  Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la agricultura en esas áreas proporciona alimentos a cerca de 700 millones de residentes en las ciudades, un cuarto de la población urbana mundial.
Por Deisy Francis Mexidor

http://www.prensa-latina.cu/index.php?option=com_content&task=view&id=481596&Itemid=1

Dar mucha más prioridad al desarrollo rural


Algo más que palabras
Dar mucha más prioridad al desarrollo rural

 Para librar a la humanidad de la sombra del hambre hay que promocionar mucho más la actividad agrícola en cada país del mundo, con una cooperación efectiva entre las diversas naciones. La agricultura tiene que ser una industria en crecimiento, y una industria protegida, para abastecer a los nueve mil millones de habitantes que seremos para el 2050. Es el gran desafío que todos los países deben llevar a cabo. Se precisa, para empezar, una mayor protección del suelo para optimizar la nutrición de los cultivos, una mejor gestión eficiente del agua, y del manejo integrado de plagas, enfermedades y malas hierbas.


Por desgracia, la agricultura sigue siendo todavía infravalorada. Faltan estímulos para que den al desarrollo rural el lugar que le corresponde. Trabajar la tierra es tan importante como cualquier otro trabajo. De ahí la importancia del asociacionismo rural como un elemento significativo para el desarrollo del colectivo de trabajadores. La Unión Europea, que es el principal importador mundial de productos alimenticios y el mayor mercado de alimentos procedentes de los países en desarrollo, puede servir como ejemplo en el mundo para ayudar a los agricultores; no en vano, gracias a la unión de países, se  han podido potenciar ayudas directas al campesino para que pueda vivir más dignamente, pero a cambio debe cumplir el sector agrícola con una serie de normas sobre higiene de instalaciones, biodiversidad y conservación del paisaje, mejora de los productos en cuanto a calidad, haciendo hincapié en prácticas sostenibles.

No se puede obviar el trabajo de los pequeños agricultores, que cumplen desde luego un papel fundamental en el crecimiento económico y la seguridad alimentaria. Hay que permitirles y ayudarles a que puedan desarrollar su potencial, mediante acceso a mejores recursos, a mercados e incentivos, para que en verdad puedan transformar sus propias comunidades, sus personales vidas y, en suma, el mundo mismo. El referente europeo ahí está, celebrando este año el cincuenta aniversario de la implementación de la Política Agrícola Común (PAC), una piedra angular del proceso de integración europea que ha brindado cinco décadas de suministro seguro de alimentos y un campo lleno de vida a los ciudadanos europeos, como ya dije.

En cualquier caso, la falta de justicia en la repartición de la propiedad de la tierra y las políticas aplicadas en el mundo, siguen obstaculizando el desarrollo agrícola. Los salarios agrícolas son de los más bajos, que junto a la poca rentabilidad de las pequeñas empresas rurales, hace que el sector no despunte. Sin duda, la caída de las rentas agrícolas afecta duramente a los pequeños productores, hasta el punto que muchos agricultores no quieren trabajar por más tiempo en el campo. Para dar prioridad al desarrollo rural en todo el mundo, son necesarios cambios radicales y urgentes, sobre todo prestando una atención particular al papel crucial que tiene la mujer en la tarea agrícola. No olvidemos que dependemos, en buena parte, del campo para vivir. Y que se va a precisar más producción para alimentar más bocas.

El Nuevo Diario